Para prevenir mordeduras y rasguños


Qué hacer y qué no con las mascotas:


- Eduque a su cachorro, usted es siempre quien debe establecer las normas de 
conducta.


- No deje niños solos en compañía de perros y gatos.


- No intervenga en una pelea de perros. 


- No mire directamente a los ojos de un perro, él puede creer que lo está desafiando y quiere competir con él por el territorio. 


- No se acerque a los animales que están atados. 


- No moleste a los animales que están durmiendo.


- No moleste a las hembras que están con sus crías.


- Nunca se acerque a un animal que esté comiendo o tiene comida al lado.


- Luego de estar en contacto con un perro o gato, lávese las manos.


Publicado en Diario Hoy sábado 11 de septiembre de 2010 | 08:23
Gentileza de Vane

Educando a nuestro perro

Comida

  Establecer una estructura jerárquica ligada a los alimentos. Por adorable que parezca un cachorro, se ha de imponer la espera y, hasta que los humanos no terminen de comer, aunque pida o gima, el perro aguardará su turno.

  Nunca compartiremos alimento con él -es decir, esperará que finalicemos y, como en la jauría salvaje, en la familia-jauría se le recordará así su rango-; la actitud humana en la ocasión, a lo sumo un "no" dicho con firmeza, indica al cachorro quién manda (quién mandará en el futuro y, consiguientemente, quién muerde a quién)


  Será preciso explicarles a los niños de la casa las razones por las cuales es importante proceder en esta forma, y no ser "flojos" ante el cachorrito que reclama (y de adulto ordenaría, o enfrentaría en combate al poseedor del alimento)

Mordiscos

  Habrá que enseñar al cachorro a controlar sus mandíbulas; cuando mordisquee a uno de la casa (de la familia-jauría), se lo agarrará por la piel del cuello, levantándolo ligeramente del piso, y advirtiéndole con firmeza: ¡No! de inmediato, lo soltaremos y evitaremos jugar con él por un buen rato, para que condicione y memorice su conducta equivocada.

Territorio

  El cachorrito dormirá en un lugar asignado por el dueño (por el líder de la familia-jauría) El sitio nunca será un espacio de paso obligado de las personas (pasillos, escaleras, accesos a la casa) y, de ser posible, tampoco dormitorios. Cuando el cachorro cometa una falta se lo enviará allí -a la "cucha"-, sin agresividad pero sin admitir la negativa del perro.

  No lo sacaremos de ahí para castigarlo y menos para acariciarle; el perro que se refugia en su cubil luego de cometer una falta, realiza un acto de sumisión y, en las leyes caninas, no debe soportar además ser golpeado, un castigo extra que, por instinto de la especie, por honor de la manada, obliga a responder y a rebelarse.

Separación

  Para acostumbrar al cachorro a soportar períodos de soledad, tome la costumbre de "ignorarlo" 20 a 30 minutos antes de irse de la casa. Márchese con naturalidad, sin ocultarse (como procedería un líder canino que sale a cazar y abandona la jauría) y, a su regreso, ignórelo también, por mucho que ladre o salte para recibirlo. Acarícielo recién cuando se haya calmado. Si rompió algo en su ausencia, no lo riña ni amoneste (de nada serviría), y evite limpiar los destrozos en su presencia.

Ante conflictos

  Comuníquese dominando, con tono firme y voz clara, sin gritos, utilizando palabras breves (cuanto más hable, más reflexionará: debilitándose la convicción del dominio) Su cuerpo -como el de un líder canino- deberá ir hacia adelante, en dirección al perro, con los hombros bien separados y el torso saliente.

  Mirará al perro con los ojos fijos en su lomo; jamás a los ojos del animal, pues esto equivale a una invitación al combate y, de suceder, el perro sólo responderá a los signos ancestrales como corresponde a su especie.

  Éstas son algunas referencias de índole y jauría, para comprender al perro y sin pretensión de ser un manual de funcionamiento simplificado con que la armonía en el hogar resulta infalible. Ni qué decir, se prohíbe infantilizar al perro doméstico y considerarle sustituto de hijos o personas: su compañía será canina o no será.

  Respetaremos su derecho al bienestar, conociendo la biología perruna, su salud e higiene, la alimentación correcta y su psiché (sin inventar una psiquis o corregirla antropocéntricamente) De tal modo lograremos que la relación hombre perro se convierta en una fuente de placer, incluso de felicidad recíproca. Y, de seguro, las noticias sobre perros mordedores y asesinos decrecerán en la prensa.


Sergio Grodsinsky
Técnico en instrucción canina
Colaborador de enbuenasmanos.com

Lo que necesita tu mascota en Nochebuena y Fin de Año


CONSEJOS ÚTILES






Si bien todos los animales son sensibles a los ruidos fuertes, los perros son los más afectados. Hay que dejarlos esconderse debajo de un mueble y, si se quedan solos, ponerles música para disimular estruendos.


Es típico observar durante las fiestas navideñas o fin de año, cómo nuestras mascotas huyen a esconderse o cobijarse en algún rincón de la casa en busca de un lugar seguro, tranquilo, o con compañía familiar. Los estruendos provocados por la pirotecnia, hacen que se pongan nerviosos, se asusten y sufran. Algunas razas, más confundidas, huyen a la calle despavoridos, y se pierden.


La utilización de la pirotecnia pone en serio riesgo a las mascotas, principalmente a los perros y gatos que son hipersensibles al sonido de los fuegos de artificio.

El hábito de marcar con la orina




  Los perros salvajes y los perros domésticos (hembras y machos indistintivamente) hasta que no marcan un lugar batantes veces con su orina no consideran ese territorio como suyo.

  El territorio para el perro es muy importante, ya que delimita a su manada la zona de acción y así prohibe a posibles depredadores el ingreso en la zona, ya que la zona ya tiene dueño y ese dueño es él. 


  El perro marca el territorio de muchas formas, pero la más común es orinar con la pata levantada sobre alguna esquina de una pared, algún árbol, la rueda de un coche, etc. Cuanto mas alto orine más dominante se sentirá el macho. También marcan orinando sin levantar la pata (parado en sus cuatro patas, como cuando son cachorros y todavía no saben levantar la pata al orinar), y por último, marcan el territorio también con sus patas, una vez orinada la zona, rasgan con sus patas el suelo. Esta forma de marcar el territorio es una señal visual para otros perros y no olfativa como la orina.

  También pueden llegar a marcar el territorio con las cacas, aunque no es tan común, cuando lo hacen tratan de dejar las cacas lo más alto posible (arriba de plantas, tiestos, etc)


  El perro utiliza estas formas de marcar el territorio con la orina porque en la orina deja la siguiente información:
- Si es macho, hembra o cachorro.
- La edad, su estado de salud y su temperamento.
- El tiempo transcurrido de la micción.
- Si es una señal amigable o de peligro.
- Las hembras además informan de su periodo de celo.


  Cuando paseamos con nuestro perro debemos dejar que huela los rastros de otros perros ya que ahí obtendrá la información que está buscando.


  Si con nuestro perro solemos pasear por el mismo sitio observarás que marca siempre los mismos lugares, como para reforzar el mensaje y renovar la información.


  Si tenemos un perro dentro de casa, seguramente habrá intentado el marcaje en muebles, sillones, mesas. Por eso debemos corregir esa conducta (siempre y cuando lo veamos en el acto, no sirve después) antes de que se refuerce cada vez más.